jueves, junio 21, 2007

Rayada mental I

Los rostros de rasgos apenas percibidos se cruzan con nosotros impidiéndonos conocerlos. Sólo nos dejan su ausencia sin palabras ni gestos. Los ojos que miran no miran nuestros ojos. ¿Qué pensamientos, qué sensaciones se escapan a nuestro paso sin que podamos retenerlas, alejándose cuesta abajo por una calle inclinada? Sus nombres nunca nos son entregados, ni sus sonrisas mientras bajamos la vista para contemplar los pasos que, de seguro, nos conducirán a alguna parte. Las gentes son rostros que se nos ofrecen en el escaparate de una vida, rostros que no llegan a cobrar realidad. Rostros que permanecen difusos...

No hay comentarios: